Cómo organizarse para coger vacaciones siendo autónomo y no morir en el intento

Ser autónomo y cogerse unos días de vacaciones parece misión imposible. Sobre todo cuando no tienes a nadie contratado. Estás tú solo. Así que tu negocio va a donde tú vayas. Como si fuera un hijo pequeño que depende de ti. Este es el panorama de la mayoría de autónomos, freelance y pequeñas pymes.


Llega el verano. Todos van y vienen de vacaciones. Idean planes. A ti se te ponen los pelos de punta solo de pensarlo.

 

No te engañes aunque tú mismo te digas que es imposible.

 

Quieres, necesitas casi por "prescripción médica" tomarte unos días. Es imposible tener la mente conectada de esa forma todos los días del año.

 

Pero a veces no sólo es cuestión de mente. Es la realidad. El del trabajo acumulándose, el del pequeño comercio abierto, el de algún cliente con algo pendiente, lo que quieres poner en marcha y no te da el tiempo.

 

Este es el factor que más invade. El tiempo. Porque como se suele decir o lo pagas con dinero o con tiempo. A veces se juntan las dos cosas y para qué contarte, ya sabes a qué me refiero ¿no?

 

Pero no todo es imposible. Siempre hay una opción. A veces complicada. Otras ni la ves sumergido en tu rutina.

 

Cuando estás empezando esto se convierte en una especie de "sí, claro, ¡me voy yo a coger unos días cuando todo el dinero y recursos los dedico a mi negocio para salir adelante y no tengo ni un minuto!".

 

Cosa que se produce mucho más de lo que te crees porque hay mucha gente que está en el autoempleo. La única forma de salir adelante. ¿Eres tú uno de estos autónomos?

8 Tips para organizarse e irse de vacaciones

Aquí te dejo las tácticas que utilizo para poder hacerlo. Ni buenas ni malas pero funcionan.

 

 1. Dar la vuelta a la palabra vacaciones. Lo llamo retiro de reconstrucción. Después llegarás con dosis extra de energía.

 

2. Si tienes hijos pequeños ponerle el nombre de "tiempo para ellos en cantidad y calidad".

 

3. Planificar muchos días antes todo el trabajo que tienes que dejar hecho para que durante esos días puedas desconectar.

 

4. Adelantar el trabajo de los días justo después cuando llegues. Así no te quedarás paralizado perdiendo más días y podrás centrarte en arrancar. ¿Qué significa? Hacer todas esas cosas que no son productivas, que son "mecánicas" y repetitivas.

 

5. Llevárte un portátil con tus archivos y acceso a Internet. Te quedarás más tranquilo. Aunque no es lo suyo quita alguna hora de tumbarte en la hamaca para echar un vistazo a temas urgentes.

 

6. Si tienes a alguien contratado, delega. Puedes hacerlo teniéndolo previsto. No se trata de que de un día para otro te vayas y esa otra persona se quede sola frente a problemas. De hacerlo así quemarías a la gente en un minuto y tu pequeño equipo en lugar de estar a tu lado estaría frente a ti.

 

7. Si tienes un pequeño comercio el tema se complica. Tiene un horario de apertura. O cierras unos pocos días, o contratas a alguien o le pides el favor a alguien de confianza (pagando claro está porque eso es más que un favor y porque te arriesgas ante cualquier inspección).

 

8. Este es el momento de desconectar para reactivar tu mente. Idear, ver las burbujas salir de tu cabeza. Para seguir adelante o empezar cosas nuevas no hay nada mejor que distanciarse. Aprochecha estos días para cuaderno en mano (a mí en estos casos me va mejor el cuaderno, pero vamos lo que tú quieras) anotar todas las ideas de un buen inicio. Porque el curso empieza en septiembre, no en enero.

¿Has conseguido coger unos días de vacaciones? ¿O estás en ello? ¿Qué haces por tu negocio cuando en modo desconexión?

Cuéntame, comparte tu experiencia. Me encanta recibir tus comentarios.


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