Súbete al tren, no sabes cuándo volverá a pasar

Súbete al tren

A veces, sólo a veces, pasa por tu lado. Incluso puede que ni te des cuenta nunca. O quizá sea en una fracción de segundos. Si consigues ser consciente y ya ha pasado es cuando te quedas paralizado preguntándote una y otra vez cómo no lo supiste.


Ya estoy con otro post que se va fuera de los papeles, hay que desconectar un poco alguna vez. Además aunque no te lo creas, también soy una persona a parte del mundo de los impuestos, como tú. Me asomo fuera de la pantalla del ordenador a ver que pasa por ahí.

 

La tan manida frase. Todo el mundo lo dice, hay trenes que sólo pasan una sola vez en tu vida. Tanto como una sola vez es una exageración ¿no?

 

Quizá no del mismo modo pero se repiten. Lo que pasa es que no sabes cuándo volverá a pasar y casi seguro que no será exactamente igual.

 

Cierra los ojos un momentito ¿lo tienes en la cabeza? Esa oportunidad que se puso delante de ti, cerquita, muy cerquita, que casi te rozaba. Puede ser cualquier cosa, ese trabajo, esa persona, ese cambio de lo que sea. 

 

Cuando pasa es puro azar, o no...  ¿Te has parado a pensar que hay ciertas señales que te llevan? No te hablo de cosas raras, si no de que cuando buscas encuentras

 

Los días se llenan de pistas que la mayoría pasan desapercibidas como es lógico, cual tablero gigante de un juego. Después es cuando todo encaja y se te dibuja una sonrisa cuando caes en todos esos pequeños detalles, bueno a veces no tan pequeños.

 

¿Por qué? Porque en el fondo es algo que deseabas. Reconócelo. Cualquier cosa. A cada uno lo que sea. Lo que te decía antes. ¿Qué deseas?

 

Ahí va un ejemplo, cuántas veces te dices a ti mismo tengo que cambiar de trabajo que así esto no funciona o montar mi propio negocio o daría lo que fuera por cambiarme a vivir a esa zona o... añade lo que tú quieras.

 

De repente un día, en un minuto pasa ese algo que te conduce a lo que llevas deseando hace no se sabe cuanto tiempo. ¿Sabes que ese es el tren en el que deberías subirte? ¿Sabes que sin darte cuenta te está rozando, ahí, cara a cara? 

 

Lo que deja de ser azar eres tú. En tu mano está subirte a ese tren o quedarte en tu estación mirando el mundo. Ahí tomas el control. ¡Uf qué peso! Pero es que la vida está llena de palas de decisiones. Unas pequeñitas, otras enormes. Y como no la eterna indecisión. 

 

Lo que resulta sorprendente es mirar por la ventanilla dentro del tren alucinando de las buenas vistas. Con miedo, que por ese lado no habías estado nunca y todo lo nuevo siempre asusta un poco al principio pero al mismo tiempo con una euforia infinita. 

 

Ves a por todas. Con todo el coraje. Sé consciente. Aprovéchalo. Pon todas tus energías. No lo des por hecho. Has decidido subirte al tren pero no pasaba por allí por casualidad, como si fuera de los más normal.

 

Sólo una cosa. A veces lo que deseamos no es lo que deseamos. ¿Cómo? Lo que te imaginas, la película que te montas en la cabeza no es lo que debería haber sido. Pero esto ya es otra historia. Que si no nos arriesgamos aunque sea un pelín estaríamos todo el tiempo mirando cómodamente desde una ventana, imaginando y no haciendo nunca nada. Esto me temo que daría para otro post. 

 

¿Qué opinas de esto del tren y las oportunidades? ¿Cómo lo ves? ¿Ha pasado algún tren por tu vida?

 

 

No sabes cómo me gustaría leer tus comentarios, anímate y comparte.


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Comentarios: 2
  • #1

    Víctor J. (martes, 24 mayo 2016 18:10)

    Buen Post para olvidarse un poco de todo, y centrarse en lo único que realmente importa.
    Un gustazo leerte como siempre!!.
    Feliz semana y a subirse al tren si es que pasa!!
    Un saludo

  • #2

    Ana (martes, 24 mayo 2016 21:29)

    Hola Víctor, un gusto tenerte por aquí. A veces hay que olvidarse de los papeles y del trabajo para ser conscientes de otras cosas, que a veces miramos el mundo a través de una ventana. Estoy convencida que los trenes pasan, puede que tarden en pasar o que simplemente estás esperando en la estación equivocada.
    Saludos!!