Adáptate y crece

Muchas veces no empeñamos en seguir y seguir por no salir de nuestra rutina, de nuestra vida construida durante tiempo. A veces las cosas se complican, circunstancias que nos ponen todo del revés. Y aún así por alguna misteriosa razón seguimos andando por el mismo camino sin querer ver los avisos hasta de señales luminosas. Es difícil. Cuando conseguimos reaccionar ha pasado tiempo, más del aconsejable, y entonces la situación es más y más compleja. Aún así seguimos torciendo la cabeza.  Más que nada porque no acabamos de creérnoslo.


Creo que hay que saber adaptarse y luego construir. A tiempo mejor. Hay que mirar de frente. Y al mismo tiempo crecer. Porque si no te adaptas, si no construyes, mueres. Puede sonar muy trágico, pero el no hacerlo supone poner en riesgo todo lo que te rodea. 

 

"Son tan torpes porque son incapaces de hacer lo único que sería eficaz en esa situación;

reconocer lo que ocurre para poder evitarlo"

 "Día tras día, recorremos nuestra vida como quien recorre un pasillo"

La elegancia del Erizo de Muriel Barbery

 

Opino que sí, que nos habituamos tanto a hacer a las mismas cosas de la misma forma, sin plantearnos nada, como diciendo esto es así y no puede ser de otra manera, a veces hasta sin pensar. Como anestesiados. Nos cuesta cambiar. Pienso que es mejor adaptarse con lo que no se puede cambiar siempre después de haber luchado por intentarlo. Y si no se puede cambiar, mejor crecer, ir hacia otro lado, alejarse. Empezar a construir, seguir haciéndolo. Aunque sea incierto y no sea la rutina de esas pequeñas y grandes cosas que nos gusta todo controlado. 

 

Primero hay que saber adaptarse. No sirve de nada quejas y lamentos. Hay situaciones que no puedes cambiar, mejor aprender a sobrellevarlas. No se puede romper con todo lo que no te gusta. Por muy tóxico que sea en tu vida. Sobre todo porque muchas cosas están fuera de nuestro control. Intentar cambiarlo sería como abrir un hueco en la pared de cemento puro. ¡Para qué desgastar fuerzas! Sobrellevarlo como mejor se pueda. Si no te queda más remedio que convivir con circunstancias de otros y no puedes alejarte he optado por adaptarme. Eso sí, marcando distancia. Aunque a veces no es tan fácil como parece. Y lo sé, también es cierto que hay situaciones que son inevitables.

 

Pero las cosas que sí podemos cambiar mejor hacerlo cuanto antes. Claro que para dar el salto a muchos nos hace falta un empujón. No se trata de que alguien te lo diga todos los días. Más bien es algo que ocurre, algo que toma la decisión por ti, lo que te hace decir hasta aquí he llegado. Quizá un desgaste de todos los días, como la erosión que va mermando tu energía. El camino a veces es complicado pero lo bueno es que cuando ya estás caminando se siente una fuerza enorme. Luego llegarán los problemas, el ¡Dios mío cómo lo voy a conseguir! pero hay que insistir, no abandonar.

Está es mi opinión, ¿y la tuya? No te cortes, espero tus comentarios.


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