Cómo conseguir cobrar una factura de un cliente

Me piden certificado de estar al corriente de pago de Hacienda

A veces es difícil de explicar cuando te enfrentas a algunos sinsentidos de los Organismos públicos. Ayer por fin después de un mes dando vueltas logramos solucionar un asunto que nos traía de cabeza.


Para que te sitúes. Una mañana tranquila. Suena el teléfono. No ha recibido el certificado de estar al corriente de pago con la Agencia Tributaria. ¿Sabes lo que significa? Hay algunos cientes que nos solicitan este certificado, este papel, si queremos cobrar una factura. Puede parecer increíble pero es cierto. Así que como no lo había recibido no recibía el dinero. Imagínate el resto de la conversación, nada agradable.

 

En mi trabajo suelo hacer estos trámites a diario. Cuando te piden un certificado de este tipo y pasan los días sin que llegue mi instinto siempre me dice lo mismo, aquí pasa algo, es decir, tiene deuda. Claro que el problema viene cuando el que te lo pide, el que lo necesita, no lo entiende. 

Pues te cuento. Este tipo de certificados se pueden pedir por Internet, con el certificado digital. Y eso hice. Primer intento.

 

Resulta que pasan los días, en principio en una semana tenía que haber llegado al domicilio. Pero nada, inútil la espera.

 

A todo esto venga a llamarme, que no me ha llegado. Le digo que puede que tenga deuda pero asegura firmemente e inflexiblemente que no, que no tiene. Pues nada, no lo entiendo.

 

Decido ir a una Delegación de Hacienda. Primer paseo. Pido mi cita previa. El hombre que me atendió, muy amable, me dice que claro que tiene deuda y que así el certificado saldrá negativo (es decir, que pone expresamente que tiene deudas).

 

Me explica que no ha pagado un impuesto. Vaya, pienso, desde luego que forma de tomarme el pelo. En fin, me digo, lo que importa es que he averiguado la causa.

 

Vuelvo a la oficina para informarle. Le llamo y lo más obvio, me dice que eso es imposible, no puede ser que sea por un impuesto impagado.

 

Se lo explico, cuando un impuesto se presenta domiciliado si no hay saldo a la hora que abre el banco entonces rebotará y no se pagará. 

 

La entidad bancaria no puede evitarlo, ni puede dejarlo ahí pendiente a ver si se carga o no. No sirve de nada, sigue insistiendo que había saldo de sobra.

 

¿Te imaginas lo frustrante que puede ser tener el documento que asegura que está impagado y seguir explicándolo? Me noto un grado de desesperación. Le digo que me envíe un extracto del banco para demostrarlo ante Hacienda.

 

¿Sabes como acabo la conversación? Me dijo, envíame ese documento que voy a pagarlo. Uf, y para eso media hora al teléfono.

 

Este hombre paga su impuesto y su deuda, que no era pequeña, y me envía el justificante. Perfecto, me digo, qué rapidez, en un solo día. Vuelvo a pedir cita previa en Hacienda. Segundo paseo. Y vuelvo a pedir el certificado por Internet. Segundo intento.

 

Como siempre y cada vez que ocurren estas situaciones sigo los mismos pasos en la Delegación. Voy a Recaudación, luego a Censos porque resulta que hay que cumplimentar otra solicitud para el certificado. Tercer intento. Y luego otra vez a Recaudación para que anoten el pago y me den el dichoso certificado positivo y correcto.

 

Esto es así porque los bancos tardan casi un mes en volcar sus datos con Hacienda, así que si se ha pagado algo podríamos estar esperando días sin que se enteraran. 

 

Ahora llega lo que va a dejar perplejo a más de uno. No podía ni imaginarme que si el domicilio fiscal de la empresa pertenece a otra Delegación, solo y exclusivamente pueden arreglártelo en la tuya.

 

Problema, la que le correspondía estaba a 700 km. Imposible ir. Hasta en Hacienda se volvieron locos para poder resolverlo sin poder hacer nada. Absurdo.

 

En un mundo global de Internet, todavía damos paseos de sitio en sitio. Pero no sólo eso. Además te lo impiden aunque vayas físicamente. Este trámite lo he hecho infinidad de veces pero era la primera vez que me pasaba esto.

 

¿Qué hice? te preguntarás. Desesperarme. A ver qué demonios podía hacer. Vuelvo a llamarle y le vuelvo a informar. Nada, no me lo dan, le digo.

 

Lo más fácil es que hubiera ido él a Hacienda, por estaba allí, en esos 700 km. Pero no era la opción.

 

Lo que no te vas a creer es que en la Delegación que le correspondía no lo hacían. Allí hay que esperar a que vuelquen datos los bancos. Y para colmo no te lo dan en mano, si o si hay que esperar a que llegue a tu domicilio.

 

De verdad, te aseguro que este trámite lo he solucionado siempre y con una velocidad considerable. Pero era como enfrentarse con un muro dando golpes con la cabeza. 

 

Al final tuve que pedir otra tercera solicitud por Internet y en vista de la situación esperar a que llegará por correo ordinario a domicilio. 

 

Después de varios paseos a Hacienda, varias solicitudes y más de un mes de espera cuando llego el certificado digital me pareció como asombroso. Él tuvo que tener paciencia, no le quedaba otra, además había tenido deuda.

 

Pero sigo sin entender como pueden pasar estas cosas en el mundo actual que vivimos.

¿Qué te parece esta situación de los sinsentidos? ¿Te ha pasado alguna vez?

Me encanta oírte, espero tus comentarios.


Un momento, esto está muy relacionado y te va a sacar de un apuro





Escribir comentario

Comentarios: 0